
Creemos y afirmamos con fe:
¡La BIBLIA es la palabra escrita de Dios!
Pero, importa que nos respondamos: ¿QUÉ BIBLIA?
¿Son todas las versiones La Palabra de DIOS?
Los lectores a quienes destinamos principalmente estos artículos a modo de ensayo, presuponemos ser creyentes - y, receptores de la enseñanza de los apóstoles que nos llegó a nosotros por medio de sus escritos reconocidos por la Iglesia Universal del Señor y Salvador Jesús el ungido hijo de David, hijo de Abraham, hijo de Dios.
No obstante, esto no implica, que no tengamos en cuenta a otro sector de lectores, que pese a no haber tenido la experiencia de la conversión y de la FE, son sinceros y serios buscadores interesados en todo lo que sea verdadero.
A unos y a otros, les manifestamos que estos estudios no pretenden sentar “cátedra”, ni pretendemos “dogmatizar”, ni presentar doctrina indiscutible por “erudita” o, por nacida en los laboratorios del cientifismo de la crítica histórica y textual moderna, hija del más cerrado y obtuso racionalismo.
Pero, es innegable que el tema de la BIBLIA,(o mejor: ¿Qué es la BIBLIA? o ¿Qué Biblia es la verdadera?) Merecerá toda nuestra atención, meditación, conclusión y posicionamiento.
El tema, con sus interrogantes, obliga a que como militantes de la FE CRISTIANA demos respuesta testimonial sólida, madura y equilibrada a cuantos con sinceridad nos preguntan sobre esos intrincados y serios temas.
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Al leer por primera vez el Nuevo Testamento, tuvo tal impacto un joven católico-romano de familia comunista, revolucionaria y laica, que pese a ser un sincero adorador del cristo-crucificado de piedra o escayola (¿) de su parroquia, le llevó a apartarse por siempre de tal práctica y de tal iglesia idolátrica y apóstata.
¿Qué ocurrió?- ¡Recibió la Biblia como la PALABRA de Dios!-
Entendió en su lectura, por persuasión y convicción personal que estaba errado, en desobediencia contra Dios, y que sus enseñadores religiosos eran falsos ministros de Cristo.
Y, ¿quién podría negarle a dicho joven el derecho a su propia conclusión y decisión?- Llegó a ella, repetimos: por la lectura de la Biblia (Protestante Reina-Valera).
Pasado no mucho tiempo tuvo un serio escollo y problema en su reciente y joven experiencia, precisamente en referencia a la Biblia. Los Testigos de Jehová le visitaron con la entonces llamada Biblia Moderna, y, más adelante con su petulante Traducción del Nuevo Mundo.
Llegaron las preguntas. Asomaron inesperadas dudas, titubeos, desaciertos...faltaba algo importante: ¿cómo podía saber qué Biblia era la verdadera?- Qué religión o secta cristiana tenía la verdadera Biblia y la verdadera doctrina?- ¿Se podía separar lo uno de lo otro?.
Pero, su problemática interrogante en lugar de solucionarse, fue en aumento. Por influencia del Concilio Vaticano II, el joven comprobó que las relaciones y el trato con el Protestantismo pasó a una fase ecuménica y de colaboracionismo. Y, no faltó en ese colaboracionismo, la labor conjunta y en equipo en la confección de versiones de Biblias que llegan a conocerse como “Biblias Ecuménicas”.
¡Asombroso! El joven, ahora sí que navegaba casi a la deriva.
Esas “Biblias” le llevaban a la concepción doctrinal ecuménica, a volver a Roma o a comulgar y reconocer su ministerio.-
¡Verdaderamente asombroso!
¿No sería éste, (se preguntaba para sí mismo) el profetizado “licor del aturdimiento para las naciones” según el Apocalipsis de Juan el apóstol?.
Como joven de inteligencia muy alertada y despierta, llegaba a preguntarse: ¿Cuál de todas estas Biblia es la verdadera?-
¿Es que hay una Biblia para cada etapa del “poder” o de “los pensadores de moda”?- ¿Es la Biblia el fruto de la manipulación interesada y caprichosa de intereses políticos, eclesiásticos o de empresas editoriales?- ¿O posiblemente todo junto?
El, no dudaba que Dios había hablado al hombre. Que los profetas y apóstoles fueron legítimos mensajeros de Dios, y que había en la historia de Israel unos escritos que se les designaba y nombraba como las Santas Escrituras.
El, dudaba de todas estas “Biblias”, a causa de la falta de sinceridad que percibía en todo este “tinglado” de versiones capciosas, manipuladas y promotoras de doctrinas extrañas y ajenas a la Santas Escrituras originales de los profetas y de los apóstoles.
CONTINUARA D.M....
NOTA: En el próximo número presentaremos el bosquejo temático en donde se canalizará nuestro ensayo con sus consiguientes subdivisiones.
Por ejemplo: -tocaremos la temática Traducción-versión, sus diferencias y el discernimiento de espíritus. -Enfatizamos, que no dogmatizamos siendo cada uno responsable de su propia conciencia ante Dios, de lo que recibe, cree y testifica. Paz para los que aman a Jesús.